martes, septiembre 13, 2011

Hoy quisiera cerrar los ojos, callar la voz, soltar mi carga.
Hoy quisiera sentirme liviana, ser semilla de diente de león...
Y así, como una semilla, llena de vida latente,
dejarme caer en la tierra,
germinar donde sea y volver a florecer.
Volver a ser, una y otra vez...
Perpetuar el ciclo de la vida.

Quisiera no escuchar las cosas que se escuchan,
quisiera soltar mis angustias y las de otros.
Quisiera entender quién soy sin lo que me conforma,
encontrarle sentido a las cosas.
Y sin embargo el amor me habita,
su certeza, su esperanza,
es lo único que reconozco como verdadero en mí.

¿En qué punto podemos encontrarnos
sin que la realidad nos sorprenda
jugando sinsabores, inventando problemas?
Hace mucho que dejé de creer en las fronteras,
en tantos dioses, en tantas ideas...

Anhelo la simpleza de las cosas,
lo sencillo de percibir sin que nada suceda.
Anhelo la plenitud de la inocencia,
volar en los deseos y que éstos se cumplan,
sin necesidad de que así sea.

Mi fe está en la sola existencia,
en la capacidad de elegir,
de comprender, de observar
y en la empatía.
Mi vida puesta en manos y al servicio de la vida.
Es lo que me queda...
¡y esa es la razón de mi alegría!

sábado, julio 23, 2011

23 de julio...A mi papá

Era de noche y recuerdo la llamada. Sabíamos que la posibilidad de que algo así pasara era muy grande, pero no estábamos seguros de que ya fuera la hora. Recuerdo con mucha nitidez cada momento, desde que pasaron por mí mi hermana y su esposo, el trayecto al hospital y cuando la cuidadora nos dio la noticia entre lágrimas. Y recuerdo bien no haber podido mirar cuando sacaron tu cuerpo cubierto por aquella sábana...Recuerdo esa mezcla de dolor, culpa y alivio al mismo tiempo. Las lágrimas, las llamadas, la incapacidad de hacer nada... Los amigos, la familia...todo está grabado en mi memoria con tanta nitidez como el mismo día.

Papá, el dolor se imprimió en el tiempo y floreció al paso de los años. Ahora tu presencia es un amor que me nutre y me hace comprender mejor mi origen y mi camino; el rumbo de muchas de mis decisiones. Evadí tanto tiempo tu dolor dentro del mío, evadí tanto tiempo tu ausencia en vida, que no fui capaz de sentir hasta mucho después que lo esencial de ti estaba impreso en mi persona, más allá de tus faltas humanas, más allá de mis culpas y más allá de lo que la conciencia puede llegar a descifrar.

Aprendí a tomarte y aceptar el maravilloso lazo de vida que nos une, aprendí a tomarte sin que mis juicios y reclamos interfirieran y te dejé partir con la fuerza del amor y de la vida.

Hoy sigues en mí, con toda esa fuerza, con toda la vida y con todo el amor, y te observo manifestándote en mi vida cotidiana. Después de 14 años te sonrío en esta fecha porque como dice la canción: "Mentira que te hayas muerto, nomás estás fallecido". Vives en mí.

Te amo.

viernes, julio 22, 2011

El tiempo pasa y nos vuelve distancia.
Trecho que se acorta en la esperanza.
Quiero recorrer el camino
Que me lleve a tu boca.
Quiero ser el Sol
Que te sorprenda una mañana,
Cuando todo se haya dicho,
Cuando nada se esconda.

Los sueños son mi morada
El lugar donde vivo y vuelvo
Donde muero y renazco
De vez en vez.
Hoy me habitas
Con tus sonrisa inundando todo,
Con tu mirada que me lleva
En onírico deseo.

Y anhelo tu risa, su dulce sustancia;
Descubrir cómo se acomoda en mi recuerdo.
Quiero caminar tu historia
Y dejar sobre ella mi estampa.
Quiero tejer existencias,
Descubrir contigo el punto exacto
Donde la dicha se encuentra
Y las vidas se tocan.

El tiempo pasa y los caminos se encuentran,
Memorias que no ceden con la jornada.
Mis labios besan tu nombre,
Y te sueñan conmigo,
Contemplando la Luna;
Sin otro silencio que no sea la paz,
Gratitud de lo eterno compartido,
Y una sola verdad.

domingo, julio 10, 2011

El viento sopla,canta tu nombre con dulce acento.
Es tu presencia como mi música:
ansiada, necesaria, indiscutible.

jueves, julio 07, 2011

En la isla a veces habitada, "Provavelmente alegria", 1985. José Saramago

(Traducción obtenida de http://seikilos.com.ar/seikilos/2010/06/tres-poemas-de-jose-saramago/)

En la isla a veces habitada de lo que somos,

hay noches, mañanas y madrugadas en que no necesitamos morir.

En ese momento sabemos todo lo que fue y será.

El mundo se nos aparece explicado definitivamente

y entra en nosotros una gran serenidad, y se dicen las palabras que la significan.

Levantamos un puñado de tierra y la apretamos en las manos. Con dulzura.

Allí está toda la verdad soportable: el contorno, la voluntad y los límites.

Podemos en ese momento decir que somos libres, con la paz y con la sonrisa de quien se reconoce

y viajó alrededor del mundo infatigable, porque mordió el alma hasta sus huesos.

Liberemos sin apuro la tierra donde ocurren milagros como el agua, la piedra y la raíz.

Cada uno de nosotros es en este momento la vida.

Que eso nos baste.

Aquí va el original:

Na ilha por vezes habitada, "Provavelmente alegria", 1985

Na ilha por vezes habitada do que somos,

há noites, manhãs e madrugadas em que não precisamos de morrer.

Então sabemos tudo do que foi e será.

O mundo aparece explicado definitivamente

e entra em nós uma grande serenidade, e dizem-se as palavras que a significam.

Levantamos um punhado de terra e apertamo-la nas mãos. Com doçura.

Aí se contém toda a verdade suportável: o contorno, a vontade e os limites.

Podemos então dizer que somos livres, com a paz e o sorriso de quem se reconhece

e viajou à roda do mundo infatigável, porque mordeu a alma até aos ossos dela.

Libertemos devagar a terra onde acontecem milagres como a água, a pedra e a raiz.

Cada um de nós é por enquanto a vida.

Isso nos baste.
Miré sus manos y ahí estaba todo escrito. Cicatrices de la infancia, arranques de la juventud, descuidos y las quemaduras de la última horneada. Las uñas cortas y finas, con una capa de barniz transparente. Miré los callos en las yemas de sus dedos y en los pulgares. Reparé en la longitud y delgadez de sus manos, que eran fuertes y de trabajo. Toda esta dureza contrastaba con su suavidad y una feminidad inesperada, de algún modo. No se trataba de unas manos estéticas, realmente, pero yo observaba un cierto encanto en ellas. Se trataba de manos inquietas y curiosas, sin duda, pero algo me decía también que sabían ser dulces y sutiles y sonreí ante semejante combinación de fortaleza y delicadeza. Observé cada ademán y movimiento…no son manos calladas, no. Todas las manos hablan, sin duda, pero este par contaba tantas historias que me abrumé. De pronto imaginé cómo acarician, cómo agarran, cómo pulsan sus cuerdas, cómo amasan, como cargan, cómo toman la mano de un niño; qué texturas y lugares han tocado, con qué paisajes y aguas se han encontrado, cuántas rabias y sueños habrán vivido y despertado, cuántas pasiones y cuántos momentos de éxtasis físico o espiritual habrán experimentado. Pensé en cómo vibran, cómo sienten el sonido. Vi que eran manos sinceras que no saben guardarse las cosas. Manos que no ocultan sus vivencias ni lo que ocurre en la persona. Y entonces supe que ahí quería estar, con esas manos que no saben lo que es rendirse y que tienen tanto para dar.

viernes, junio 24, 2011

Sobre en Diálogo con el Movimiento por la Paz

Me dispuse, primero que nada, a entrar en un estado de receptividad sin prejuicios ni condicionamientos; porque esa es la premisa para poder ser objetivo. Mientras escuchaba a cada uno de los ponentes, me fue posible ir armando un panorama, como las animaciones en 3D que se van formando de funciones que combinan distintos planos hasta dar con una perspectiva más completa. Entre más escuchaba, más sencillo me parecía ir armando esa imagen en tres dimensiones y al mismo tiempo, darme cuenta de lo enfrascados que estaban en su verdad personal -perspectiva- cada uno de ellos. Cuando uno tiene la oportunidad de exponer y escuchar ideas con esta claridad me parece que hay que partir desde el principio de integración de las ideas y no de la exclusión. Me agradó escuchar la disposición de colaboración de parte de la sociedad civil, tanto como el hecho de que el presidente calderón aceptara la responsabilidad que los gobiernos, en sus tres niveles y en sus tres poderes, tienen en toda esta ola de violencia que nos tiene "hasta la madre" a todos.

Pero ¿qué hacer, cuando un país insiste en no superar su condición cultural? ¿Qué hacer cuando nada se hace por fomentar verdaderas oportunidades de desarrollo en todos niveles? ¿Qué hacer para acabar con los mezquinos intereses de alguien que no sabe lo que son el honor y el respeto por la vida? Y aquí incluyo tanto a la delincuencia organizada, como a políticos, corruptos, magistrados y ciudadanos que en su proceder no muestran el más mínimo interés por la ética y estas dos cualidades esenciales para el desarrollo humano. ¿Qué hacer cuando bajo una doble moral de ilegalidad de las drogas se solapa al crimen organizado en vez de fomentar la responsabilidad individual con límites y regulaciones para su consumo (como con el alcohol y el tabaco) y comercialización, así como atacar el problema que da pie a las adicciones? ¿Qué hacer cuando la educación está en manos de intereses electorales y económicos personales? ¿Qué hacer si no hay muchas perspectivas de crecimiento y desarrollo profesional? ¿Qué hacer si no se generan empleos suficientes con salarios que verdaderamente den para comer y vivir dignamente? ¿Qué hacer cuando no se invierte en investigación y desarrollo? ¿Qué hacer cuando no se apuesta por el fortalecimiento de la economía interna? ¿Qué hacer cuando no hay una práctica responsable del ejercicio fiscal y de la economía? ¿Qué hacer cuando la educación en las familias fomenta el individualismo, la avaricia, la corrupción y la evasión de las responsabilidades? ¿Qué hacer cuando no se tiene valor por el trabajo y el esfuerzo? ¿Qué hacer cuando existen tantas fugas y lagunas en las leyes que permiten a los criminales salir libres cuando son culpables? ¿Qué hacer cuando la sociedad y el modo de vida fomentan la terquedad y el hedonismo sin límite? ¿Qué hacer cuando somos, aceptémoslo, una sociedad clasista, racista, segregadora de todo lo que no se parece a uno mismo? ¿Qué hacer cuando somos una sociedad históricamente resentida y revanchista? ¿Qué hacer cuando no somos concientes de que todos nos necesitamos unos a otros?

Cuando seamos capaces de resolver estas preguntas, entonces yo volveré a tener fe en que este país puede rehacerse a sí mismo. Mientras tanto, seguiré actuando de manera congruente conmigo misma, fomentando en mi entorno aquellas cosas y acciones que habiliten una vida social integral y divorciada de los intereses partidistas y de la vanidad humana. Mientras mi fuerza, mi voluntad, mi deseo y mi necesidad en ese sueño de honor y de respeto por la vida del que hablaba el señor Le Barón, seguirán siendo el motor de mis sueños como persona, como madre, como músico, como habitante de este país al que creo, tengo la obligación de contribuir a que sea un lugar mejor. Ojalá muchos otros, como yo, logremos encontrarnos y unir nuestros esfuerzos de integración, en vez de seguirnos dividiendo y cegando cada vez más.